Visión de futuro presentada en la Conferencia Mundial de Robots 2025
China ha dado un paso audaz en robótica: Kaiwa Technology, fundada por el Dr. Zhang Qifeng, presentó en la World Robot Conference 2025 en Pekín el concepto del primer robot humanoide capaz de llevar un embarazo completo, desde la concepción hasta el nacimiento. A diferencia de un simple incubador, se trata de un cuerpo robótico de tamaño humano con un útero artificial integrado en el abdomen.
Esta tecnología utiliza un entorno uterino sintético con líquido amniótico artificial y un sistema de nutrición por sonda, emulando el proceso biológico natural.
Precio estimado y cronograma de lanzamiento
Se estima que el prototipo estará disponible para 2026, con un precio aproximado de menor a 100.000 yuanes (alrededor de 14 000 USD). El Dr. Zhang ha enfatizado que la tecnología base está madura, pero aún debe integrarse en un humanoide capaz de interactuar de forma segura con seres humanos durante el embarazo.
Debates éticos y sociales generados
El anuncio ha provocado fuerte discusión pública y ética. En China, el tema alcanzó popularidad inmediata: superó los 100 millones de vistas en Weibo.
Defensores promueven que el robot podría ofrecer una alternativa para personas con infertilidad o quienes desean evitar los riesgos físicos del embarazo.
Críticos, sin embargo, cuestionan la viabilidad científica y moral de reproducir complejos procesos biológicos, como la secreción hormonal maternal, la vinculación emocional, y los mecanismos inmunológicos. Algunos incluso advierten sobre un posible debilitamiento del rol femenino, como expresó la escritora Andrea Dworkin.
Conclusión: ¿innovación avanzada o línea ética cruzada?
El robot de gestación de Kaiwa Technology representa un salto sin precedentes hacia la automatización completa de la reproducción humana. Su visor futurista encierra esperanzas justificadas, especialmente ante el aumento de la infertilidad y la carga del embarazo. Pero también plantea dilemas profundos sobre la maternidad, la identidad y los límites éticos de la medicina reproductiva.
Este dispositivo, si se lanza como se espera en 2026, podría cambiar radicalmente nuestra forma de entender la fertilidad y la reproducción humana — y abrir un nuevo capítulo en los debates sobre lo que significa nacer.